CONSTRUCCIONES Y REHABILITACIONES ECOLÓGICAS


Las casas ecológicas cada vez son una opción más extendida a la hora de construir una nueva vivienda o bien renovarla. Reducen la contaminación, utilizan energías renovables limpias como la energía solar térmica o fotovoltaica y además están construidas con materiales biológicos  como el cáñamo, la madera, arcilla o ladrillos ecológicos.

La idea principal en las casas ecológicas es minimizar el consumo energético  para todos los equipamientos de calefacción, iluminación y refrigeración. También busca reducir el impacto en el ecosistema dónde vaya  a construirse la casa. La arquitectura sostenible o sustentable plantea un estilo de vida más saludable tanto para nosotros como para nuestro entorno.  Parece que la explosión eco ha llegado tarde, pero en países como Escandinavia desde hace años que apuestan por las construcciones que puedan autoabastecerse energéticamente.




Aquí algunos ejemplos:

Es muy típico en el paisaje islandés encontrarse con casas cubiertas de tierra, son las llamadas casas Turf. Estas casas, recubiertas de tierra y pasto actúan como aislante térmico con el consiguiente ahorro de energía. En verano el calor del exterior no penetra en la casa y esta se mantiene fresca, y en invierno la temperatura del interior se mantiene, porque no hay posibilidad de fugas térmicas.

Otro ejemplo de casa natural son las construcciones de madera o bambú. La madera  no requiere mucha inversión y consume poca energía. El ambiente en una casa de madera es muy saludable ya que la madera absorbe y expulsa la humedad. Antes de comprar la madera conviene asegurarse que procede de bosques sostenibles.  A su vez el bambú absorbe el dióxido de carbono lo cual le convierte en un elemento clave en la lucha contra el cambio climático.

Las pinturas y barnices utilizados en la casa deben ser naturales y transpirables para evitar la emisión de gases tóxicos. Hay varias opciones económicas .

Así pues el basarse en criterios ambientales a la hora de comprar o construir una vivienda nueva, puede que sea la clave para evitar el derroche energético y aumentar nuestra calidad de vida y por supuesto disminuir nuestra factura energética a largo plazo. Rehabilitar una vivienda, supone aproximadamente un ahorro del 60% frente a la construcción de otra nueva.  Otra clara ventaja es que al aprovechar recursos existentes se ahorra energía y se evitan impactos ambientales como polvo, ruido o residuos.  Rehabilitar y renovar es la opción más sostenible a día de hoy.


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